NWSL: LA LIGA DEL ESCÁNDALO

Estados Unidos de Norteamérica tal vez se distinga por tener un sistema de preparación de mujeres futbolistas muy exitoso, el cual ha generado que el equipo nacional consiga varios campeonatos del mundo, manteniéndose en la cima del ranking mundial desde hace ya varios años. Pero sus Ligas Profesionales siempre han estado envueltas en escándalos y controversias, llegando al grado de mejor desaparecer. Tal fue el caso de la WPS que se vio envuelta en controversia por las conductas inapropiadas del dueño del Magic Jack, Dan Borislow que dieron mucho de qué hablar en su momento. Esta semana, la National Women's Soccer League, una Liga que surgió en el 2013 y que es erróneamente llamada "la mejor Liga del mundo" y digo erróneamente porque aún no estamos en posición de considerar así a ninguna Liga en el mundo, hasta no tener una que verdaderamente posea condiciones necesarias para ser profesional y las jugadoras perciban el salario digno, además de condiciones laborales en donde no sean objeto de acoso y hostigamiento físico, mental y emocional, por parte de directivos y superiores; una Liga adecuadamente administrada, que permita el crecimiento y desarrollo de la jugadora de forma personal y colectiva, generando así, la auténtica y verdadera competitividad. Cuando esto se cumpla, podemos entonces hablar de una Liga profesional competitiva o de "la mejor del mundo", no se trata de solamente el hecho de tener en ella a jugadoras famosas o exitosas.  

Así que por el momento la NWSL dista mucho realmente poder ser considerada sin duda alguna como "La mejor del mundo", sobre todo ahora que está en el ojo del huracán por las irregularidades no sólo administrativas de sus directivos, sino también por conducta inapropiada y falta de ética profesional de entrenadores, y no sólo de uno, sino de varios equipos. Ayer, estalló una bomba y los horrores que se mantuvieron ocultos muchos años, salieron a la luz.  

Desde que la Liga se fundó en el 2013, como un proyecto que pretendía la formación, preparación y desarrollo principalmente de jugadoras de Estados Unidos, México y Canadá, fue poco a poco convirtiéndose en una Liga que vivió de "apariencias" escudada detrás de la fachada de ser la distinguida Liga donde militaban jugadoras famosas y principalmente seleccionadas del laureado equipo nacional de los Estados Unidos, quienes como sabemos, gozan de enorme popularidad alrededor del mundo. La Liga se caracteriza por hacer movimientos de intercambio, contratación y rescisiones de contrato de las jugadoras incluso en el transcurso de cada temporada, esto sin consultarlo con la interesada y a placer de cada club, sin que quede claro si de verdad se cierra en algún momento la ventana de fichajes como normalmente ocurre. Sobre esto, la jugadora danesa de origen afgano Nadia Nadim, declaró en su cuenta de Twitter que Gotham FC, había falsificado su firma, para así negociar su intercambio y conseguir beneficios y que pese a que ella presentó pruebas de la falsificación del contrato, los directivos de la Liga hicieron caso omiso a su demanda y dieron el clásico "carpetazo". 

Aunado a esto, a lo largo de la historia de la Liga, casos de verdadera indignación han salido a la luz. Por citar algunos: el caso de condiciones inadecuadas para entrenar (jugadoras del equipo de Sky Blue dijeron que no tenían donde cambiarse y bañarse y que se les había proporcionado un remolque para hacerlo en el campo) y protocolos deficientes para lesiones, principalmente golpes en la cabeza, donde la Liga se ha distinguido por ser negligente en la correcta atención. 

Otros de los detalles han sido los malos manejos administrativos que han desencadenado problemas financieros provocando que varios clubes se vean obligados a declararse en bancarrota y vender la franquicia o de plano desaparecer: (Boston Breakers, WNY Flash, FC Kansas City, Seattle Reign FC, Sky Blue FC). Y si bien, se han tenido proyectos de expansión, esto no han hecho gran diferencia en el fortalecimiento de la Liga, la cual actualmente cuenta con 10 equipos.

Pero lo más grave de todo, han sido las acusaciones que han caído sobre los entrenadores. Desde hace varios meses, el equipo Washington Spirit se vio envuelto en controversia cuando las jugadoras presentaron una queja sobre comportamiento de hostigamiento, abuso verbal y emocional por parte del entrenador Richie Burke, el cual se vio obligado a renunciar, tras realizarse una investigación cuya atención mediática no permitió dejarla a la sombra.

Richie Burke ex Dt Washington Spirit

No es la primera vez que Washington Spirit se veía envuelto en un escándalo similar, hace algunos años, la portera canadiense Stephanie Labbé, medallista de oro olímpica, declaró que la situación que vivió cuando jugó para el equipo en el 2017, le había generado constantes crisis de ansiedad y ataques de pánico, al grado de solicitar licencia médica. Labbé ha aceptado que padece de cuadros ansiosos-depresivos, de forma constante. Burke no ha sido el único coach acusado de abuso verbal y psicológico; el coach Craig Harrington (DT del América femenil) fue también separado de sus funciones como estratega de Utah Royals, ante las constantes quejas de conducta inapropiada y abuso verbal, mismas que ya llegaban a acaparar la atención mediática. Lo mismo sucedió con el estratega francés Farid Benstiti (OL Reign), a quién se le pidió presentar su renuncia luego de hacer comentarios discriminatorios y de burla hacia sus jugadoras.

Y los horrores no terminan ahí. Las cosas escabrosas que se ocultan detrás de la aparente “mejor Liga del mundo” son dignas de una película de suspenso. Desde que estalló la bomba, varias jugadoras han perdido el miedo a hablar y finalmente rompen el silencio y exponen públicamente los diversos abusos que han sufrido no solamente psicológicos y emocionales, sino también de índole sexual. El coach inglés Paul Riley, quien había llevado procesos exitosos con equipos femeniles desde la WPS, con Philadelphia Independence y New York Fury, así como en la NWSL con Portland Thorns, WNY Flash y North Carolina Courage, fue suspendido de sus funciones como entrenador, luego de que la jugadora Sinead Farrelly lo acusara de coerción sexual, al obligarla a sostener relaciones sexuales con él e incluso mantenerla bajo su control, solicitándole favores sexuales a cambio de impulsar su carrera futbolística. Lo mismo sucedió con la jugadora Meleana “Mana” Shim, a quién obligó a realizar actos sexuales con Farrelly a cambio de beneficios profesionales.

Paul Riley

Al respecto de todos estos escándalos, Lisa Bard, comisionada de la NWSL, publicó un comunicado en donde expresó su sorpresa y desconcierto ante las declaraciones de las jugadoras, alegando que no tenía conocimiento de las acusaciones contra Riley. Sin embargo, las jugadoras Alex Morgan y Megan Rapinoe, de inmediato salieron a desmentirla en sus redes sociales y aseguraron que la Comisión tenía conocimiento de dichos actos vergonzosos y no hizo absolutamente nada al respecto, dando a entender que estuvieron protegiendo al victimario y no a la víctima. Según diversos medios, los directivos de la Liga hacen sus propias investigaciones sobre las demandas y arreglan los casos graves “por debajo de la mesa” solapando y protegiendo a los acusados a sus conveniencias y en perjuicio de las jugadoras.

Este viernes, se informó que tanto Lisa Baird como Lisa Levine (abogada general de la NWSL) han sido destituidas de sus funciones. También se dio a conocer la reprogramación de los partidos que debían jugarse este fin de semana.

Al respecto de todo este verdadero escándalo y destapada de cloaca, tanto la mismísima FIFA como la Federación de Futbol de los Estados Unidos han tomado cartas en el asunto abriendo un expediente de investigación, cada instancia de manera independiente; particularmente ésta úlitma declaró estar comprometida a dar seguimiento pertinente a las investigaciones y velar por la integridad de las jugadoras. No sería sorprendente para nadie que la NWSL tuviera el mismo fin que su antecesora WPS… Así las cosas, en “la mejor liga del mundo”.