Pumas en la cuerda floja

El pasado sábado en las instalaciones de Cantera, Pumas recibía a las Tuzas para llevar a cabo el encuentro propio de la Jornada 13.

 

 

 

Las de Pachuca por su parte venían al sur de la Ciudad de México con la intención franca de sacarse la espina de aquella derrota en la Jornada 6, donde caerían por una diferencia de 2 tantos a 0.

Bajo un calor intenso, ambas escuadras salieron a la cancha empoderadas. Las tuzas brincaron al césped para realizar una “haka”: grito o danza de guerra que suelen llevar a cabo los equipos de rugby neozelandeses a manera de ritual. Mientas que las pumas se concentraban en un círculo en el que seguramente compartirían la respectiva oración o las últimas palabras motivacionales, pues el encuentro era igual de importante y vital para ambos equipos, ya que la  competencia en el Grupo 1 por los dos boletos para las semifinales aún estaba por definirse.

Con un juego un tanto rudo y con bastantes pausas por las constantes faltas, el juego se ponía interesante, pues pasaban más de 30 minutos sin que cayera el tanto para ningún equipo. Sin embargo al minuto 36, la defensa felina se equivocaba y se marcaba el tiro desde el manchón penal, de modo que Karen Gómez cobraría favorablemente para hacer el único tanto del encuentro.

Si bien las locales persistieron en las llegadas a la portería rival, la falta de contundencia les saldría caro, pues los 90 minutos llegaban a término y el árbitro central no agregaba tiempo de compensación. La llegada más clara se presentaba casi al término del compromiso, cuando Daniela García hacía temblar el poste de la portería resguardada por Miriam Aguirre.

Con este resultado Pumas estaría en la espera de los resultado de América y Toluca para alcanzar a colarse o quedar fuera de las semifinales, con lo que terminaría con sus compromisos del torneo de Clausura la próxima jornada cuando irá de visita al estadio Azteca